Viajé a Kôka (甲賀) (que no Kôga), en la prefectura de Shiga, por primera vez en el año 2000. Era una expedición organizada por un personajes que se hacía llamar gran maestro donde vendía enseñanzas ninja «auténticas», pero realmente inventadas por él mismo.

Allí conocí a la família Yunoki, donde el padre, Shunichiro Yunoki regentaba el  Koga no Sato Ninjutsu Mura, un parque temático dedicado al ninjutsu.

Xavi Vila Junto a Shunichiro Yunoki sensei. Año 2000.

Después de ir varias veces solo, conseguí ser aceptado y poder entrenar con su grupo de trabajo privado (Taki gumi) donde se estudiaba, entre otras cosas, la forma de moverse, interpretar la naturaleza, camuflaje y armas (shuriken, katana y armas improvisadas). Nada que ver con las visitas primeras.

Tenían todo un programa de entreno donde hay una base común y luego es «libre»; cada uno debe buscar su especialidad y en que puede ayudar al grupo y a la comunidad. Durante mis viajes aprendí parte de la historia de la zona,  y me llevaron a varios sitios interesantes, desde Tsuge, Aburahi, Ueno, Terasho, … para conocer ubicaciones históricas y llegué a conocer a algunas personas que mantienen parte del Ninjutsu antiguo como una tradición histórica. También estudié la organización tradicional de familías y grupos de misión

Junto a Shunichiro Yunoki sensei. Año 2018.

Personalmente, no veo el ninjutsu como algo con aplicación directa actual, si no como una tradición interesante que puede ayudar a conocerse a uno mismo para poder mejorar, no solamente marcialmente, si no, también, como persona y revertir esta mejora en la sociedad.

No enseño este estilo.


Xavi Vila
Dai sen dachi